viernes, 15 de junio de 2018

“LA VERDAD OS HARÁ LIBRES”

 
“Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
 
   sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo 
en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.” 

“Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”. 

 “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,  os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. “
(Ef.4.14-16; 2-Co.1.20; He.13.20-21)

domingo, 10 de junio de 2018

¿COMUNISMO O CRISTIANISMO?


    Después que escribí algo acerca del Reino de Dios, como un sistema integral de gobierno integral vigente y en desarrollo en medio nuestro, alguien comentó que estaba inspirado en el comunismo. ¡Qué pueril razonamiento!
   
   A pesar de todo he decidido dar alguna respuesta porque considero que muchísimas personas que ni siquiera se han tomado el trabajo de leer el Nuevo Testamento, sí han podido leer cierta literatura de movimientos o partidos políticos que hablan muy bonito sobre la justicia, la igualdad y la libertad, entre otros ideales que a la hora de la verdad se pierden en los oscuros socavones de la burocracia o se desvirtúan en las redes del clientelismo o la corrupción.
   
  El “nuevo régimen del Espíritu” (Ro.7.6) es la dimensión conceptual y vivencial de las personas que llegan a creer que en los méritos del sacrificio del Mesías pueden ser perdonados de todo pecado y rebeldía.
   
   Éstos creyentes no solo se arrepienten de su vana manera de vivir sino que se convierten en desarrolladores de los principios del gobierno divino,  para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,  sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Efesios 4. 14-16).
    
   Así, pues, sin  la integración real y apropiadamente organizada, del que habla este pasaje, difícilmente se podrá amar con eficacia a los demás miembros del pueblo de Dios, y mucho menos se podrá practicar uno de los principios más importantes y olvidados en nuestros tiempos: El principio de igualdad (2-Co.8.13-15).
  
  Muchos líderes están cerca del Reino de Dios, a sus puertas; pero no entran ni permiten que otros lo hagan (Mt.23. 13). Obran de esta manera porque, entre otros motivos, para ellos es más rentable la “Ley del Embudo” que este mencionado principio de la igualdad, sin el cual el amor proclamado en el Evangelio queda sólo en el aire del diario bla bla bla de los sermones.



viernes, 1 de junio de 2018

IDEOLOGÍAS POLÍTICAS Y REINO DE DIOS


   ¿Con qué ideología política compararemos al Reino de Dios? Los que tengan suficiente conocimiento e imaginación que hagan tales comparaciones, bien sea de una manera ingeniosa o ridícula.
   
 Pero por muchas comparaciones que se hagan, está claro que no ha habido ni habrá un sistema de gobierno con más opciones de cambio y beneficio para la Humanidad que este plan de gobierno denominado en la Biblia como Reino de Dios.
   
 Pero, así como en tiempos del cristianismo primitivo hubo líderes que hacían creer que el cuerpo de Cristo no era real sino alguna especie de “proyección astral” (1-Jn.4. 2-3; 2-Jn.1.7), hoy en día existen los que piensan que el Reino de Dios y la unidad del pueblo de Dios (Cuerpo de Cristo) no pasan de ser algo imaginario y sin importancia.
   
Algunos le dan más importancia al reinado de la bestia apocalíptica que al de aquel anunciado por el propio Mesías. Pero pese a todo, la semilla de este reino, que fue el cuerpo martirizado del Salvador, “el Cordero de Dios”, seguirá creciendo como un árbol por medio del trabajo de aquellos que llegan a comprender su inmenso valor (Mt.13.46).


viernes, 25 de mayo de 2018

!DESPIÉRTATE, TÚ QUE DUERMES!


      Si el mago Simón (Hch.8.9-21) te tiene hechizado con sus encantamientos (falsos argumentos), te invito a ingerir y digerir la siguiente Palabra, viva y eficaz:
  
   “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento EN MI CASA; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” (Mal.3.10).
   
   “Pero Cristo como hijo sobre SU CASA, la cual casa SOMOS NOSOTRSOS, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza”. (He.3.6).
   
    “Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, PARA QUE HAYA IGUALDAD,  como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos” (2-Co.8.13-15).
   
   “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, POR MEDIO DE NOSOTROS, para la gloria de Dios” (2-Co.1.20).
  
   ”Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”(Ef.4.14-16).
Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes, 
Y levántate de los muertos, 
Y te alumbrará Cristo.
(Ef.5.14)


viernes, 18 de mayo de 2018

DELIRIOS DE SALVACIÓN


     Salvación por aquí, por allá y por más allá. Pero, ¿está bien claro a qué clase de “salvación” nos referimos? Los religiosos de Mt.7.21-23 se sentían muy seguros; ya ven ustedes lo que les ocurrió.
  
   La maldad por la que fueron condenados no fue porque profetizaron, o porque echaron fuera demonios o porque hicieron milagros, no. Pero sí fue porque dejaron de hacer el bien que pudieron haber hecho a los “hermanos más pequeños” del rey (Mt.25.40).
  
   Mientras no nos percatemos de que la Iglesia o pueblo de Dios se debe unir en la realidad como verdaderos miembros de un mismo cuerpo (Ef.4.14-16), no seremos más que religiosos delirantes o fantasiosos, tierra fértil para la explotación por parte de aquellos que venden “castillos de arena”, con los que con buena o mala voluntad,  conscientemente o no, compraban y vendían aquellos malos obreros de Mt.7.21-23.

sábado, 12 de mayo de 2018

LOS NUEVOS SIMONES DE HOY


     ¿Envió Jesucristo a sus discípulos a predicar moralidad? …NO ¿Los envió entonces  como psicólogos motivadores para que las personas adoptaran  correctas y positivas actitudes frente a la vida?... NO. Tampoco fueron enviados como promotores de valores espirituales con los que alguien pudiera vender la esperanza de vida eterna a cambio de dinero real y efectivo, y mucho menos para cambiar la ilusión del triunfo sobre las dificultades por dinero contante y sonante.
  
     Él los envió a predicar el Reino de Dios al que son inherentes todos los valores y virtudes de la vida, incluyendo una excelente moralidad, mucha fe, vida eterna, etc... Y les dijo: “de gracia, recibisteis, dad de gracia”. Pero como la palabra “cobrar” suena en este caso como vulgar y descarada se apela a cambiar el sentido de “el obrero es digno de su salario” para homologar la misión de administrar la gracia divina (1-P.4.10) con cualquier profesión mundana originada en las academias.
    
    Los creyentes, de manera organizada (1-Co.14.40), deben apoyar económicamente a quienes se ocupan en labores del Reino, cuando no hay otra alternativa, para que puedan ejercer eficazmente sus labores (1-Ti.5.18); pero esa no es la meta de los recursos económicos de la Iglesia. Su objetivo final y fundamental es desarrollar una vida abundante para quienes participan en este Reino, en el que algunos de sus estandartes son el amor, la igualdad y la libertad.
     
    Esto se logra cuando se toma en serio la Palabra del Reino, “…para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,  sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. (Ef.4.14-16)

viernes, 4 de mayo de 2018

LIBERTINAJE RELIGIOSO

 
     Los primeros devotos cristianos se regocijaban al vislumbrar lo grandioso que podría llegar a ser la vida bajo el gobierno del amoroso y justo Padre Celestial. No obstante, si quitaban la mirada de tan glorioso destino y la ponían en la cruda realidad en que vivían comprobaban que los obstáculos a vencer serían tortuosos.
    
   De un lado eran considerados por la clase religiosa como herejes dignos de muerte. De otro lado, los leales al Imperio los veían como peligrosos insurrectos con potencial capacidad de desestabilizar al Estado. Comparando tales circunstancias con la actual realidad en nuestros países considerados cristianos podemos recalcar algunos contrastes.
   
   En el ámbito religioso ahora son tantos y tan diversos los grupos religiosos que resulta hasta ridículo cuando alguno de ellos señala a todos los demás como herejes, lo que hacen muy a menudo; es decir, los condenan o ensucian para que ellos sean vistos como los mejores. En el aspecto político la libertad religiosa que tienen es tanta que incluso pueden engolosinar a sus seguidores con fábulas y fantasías disfrazadas con ropajes bíblicos para motivar la generosidad de aquellos que aún piensan que los favores divinos se pueden adquirir con dinero.