sábado, 7 de marzo de 2026

LA LEY DEL EMBUDO


 

      Toda injusticia es reflejo de la desigualdad. La justicia del Reino de Dios se debe erguir por encima de todo interés egoísta y mezquino.  Nuestro Salvador quiere que en su casa haya suficiente provisión (Mal.3.10), y esa casa, en la que no debe haber necesitado alguno (Hch.4.34-35), somos todos los que hacemos parte de la comunidad de creyentes (He.3.6).

   Por ningún motivo los recursos económicos de la Iglesia deben quedar en los bolcillos de unos pocos, pues el principio de igualdad que rige en el Nuevo Pacto es para el bien de todos (2-Co.8.13-15). No debemos permitir, si está a nuestro alcance, que bajo cualquier pretexto, dentro de una congregación cristiana, los mercaderes de la fe estén más y más acomodados  a costa de las almas atribuladas que por ignorancia creen que la bondad del Padre Eterno se puede comprar con dinero. No debemos participar en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien, reprenderlas (Ef.5.11).

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

DICTADURAS EN LA IGLESIA


 

Sin duda, la Iglesia primitiva reconocía a sus pastores, pues cuando Pablo quiso hablar con los ancianos (pastores) de la iglesia de Éfeso en Mileto, no bajó un hombre solo, ni toda la iglesia, sino ciertos hermanos conocidos como los ancianos (sobreveedores de la grey -1-Ts.5.12-13-).

   No hay creyente capacitado y honrado que no admita que Pablo señalaba a VARIOS ancianos en las iglesias que establecía, que también se llamaban “sobreveedores” (“obispos” en muchas versiones) o “pastores”; términos que indican respectivamente “madurez espiritual”, “vigilancia” frente a los peligros de dentro y de fuera y “cuidado pastoral” tanto al “apacentar” como al “alimentar” a la grey (Hch.14.23; 20.17 con 20.28; 1-P.5.1-4).

   El monopolio en el gobierno de una congregación es tan anti bíblico como el ejercido por todos, incluidos los carnales o inmaduros; y si el solo pastor no es hombre de Dios, y si carece de vocación y de discernimiento, el daño que puede hacer al rebaño es inmenso. Las condiciones de los pastores o sobreveedores constan en 1-Ti.3.1-7; Tit.1.5-9 Desde luego, “el obispo” de 1-Ti.3.2 indica el miembro de una clase, y no un solo pastor en la iglesia.

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

TRANSFUSIONES DE SANGRE, PECADO


  ¿SON PECADO LAS TRANSFUSIONES DE SANGRE?

La Biblia es clara al respecto. Cuando está en juego la vida, prima la vida. Mt.6.25: “¿No es LA VIDA MÁS QUE EL ALIMENTO, y el cuerpo más que el vestido?

Por eso, “Si supieseis qué significa: MISERICORDIA QUIERO, y no sacrificio, no condenaríais (a muerte) a los inocentes”.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

SÓLO SE AMA LO QUE SE CONOCE


  Para un buen entendedor pocas palabras bastan; pero si no comprendemos ni aun lo más esencial de un idioma será inútil tratar de saber lo que nos quieren decir quienes lo hablan; será como una comunicación entre sordo y mudo. Pero no ocurre esto solo con los idiomas; en el mundo existen profesiones y grupos sociales que manejan su propia jerga, una serie de términos propios de cada uno de ellos. Por  ejemplo, manejan su particular jerga los médicos, ingenieros, militares, religiosos, etc.  En este espacio nos ocuparemos de éstos últimos, más específicamente sobre la religión cristiana; y puesto que su fundamento principal se haya en los escritos del  Nuevo Testamento, pasaré a dilucidar brevemente el significado de algunos vocablos o expresiones, que aun en el caso de que no seamos religiosos debemos conocer por elemental cultura general.

1)  HOMBRES NATURALES, CARNALES Y ESPIRITUALES_  A)  Hombre “natural” hace referencia a las personas que no entienden ni les interesa entender  la voluntad de Dios, y mucho menos adquirir algún tipo de compromiso de corte religioso; también son denominados como “gente común”. B) Creyentes “carnales”, se refieren a quienes conocen, al menos en parte, la voluntad divina, y quieren  vivir según sus parámetros y orientaciones, pero sus defectos de carácter lo dificultan permanentemente. Son los que saben y quieren pero difícilmente pueden alcanzar el  equilibrio emocional y la sobriedad mental suficientes para vivir de manera permanente en  armonía y coherencia con la dignidad que su profesión de fe significa. C) Creyentes “espirituales” son los que conocen la voluntad de Dios, anhelan someterse a ella y lo logran, aunque no se descarte que en algún momento puedan caer en errores no deliberados. Son nombrados como aquellos que “han alcanzado madurez”.

2)  “CIELO”, en algunos casos se refiere a atmósfera terrestre (Mt.16.2; Lc.12.56). En otros casos es para hacer mención del espacio sideral (Mt.24.29), y en la mayoría de las veces se refiere a la morada en que Dios vive y ejerce soberanía.

3)  A la palabra “MUNDO” en la Biblia se le dan cuatro significados, a saber: A) El mundo material creado por Dios -Jer.10.12-,   B) La Humanidad (Jn.3.16), C) “Mundo”, para diferenciar entre la vida natural (en costumbres que nos unen a la sociedad), y la vida “espiritual” (la que nos relaciona con Dios, y en la que los asuntos divinos tienen prioridad, -1-Co.7.33-). D) “Mundo” también significa el conjunto de los que se oponen a Dios, por acción u omisión, la gente común (Ef.2.1-3).

4)  “REINO DE DIOS” O “DE LOS CIELOS”-  Estas expresiones tienen el mismo significado (Compárese Mt.11.4 con Mr. 4.11). San Mateo lo llama “de los cielos” porque su evangelio estaba destinado a los judíos, para quienes el nombre de Dios era tan solemne que preferían no pronunciarlo. Las diferentes organizaciones cristianas en muy poco difieren en cuanto al significado de esta expresión, pudiéndose resumir así: Es la dimensión donde Dios ejerce soberanía por medio de su Palabra y Espíritu Santo, junto con la colaboración de sus santos ángeles (He.1. 13-13). Se le considera como una forma o sistema de gobierno en el que está contenido todo el plan de salvación que el Creador diseñó para los que se acojan a él.

 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

AUTORIDADES PUESTAS POR DIOS


   Debemos ser colaboradores de Dios (1-Co.3.9), como  también colaborar con el Estado “porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” Ro.13.1-2).

   Para un creyente en el evangelio del Reino de Dios honrar a los gobernantes terrenales, como nos exhorta la Biblia (1-P.2.17), no significa participar en la administración de un Estado, porque escrito está: “A tu Dios adorarás, y A ÉL SOLO SERVIRÁS”. (Lc.4.8). En cambio, sí significa, entre otras cosas, que oremos por ellos (nuestros gobernantes), y paguemos los tributos que nos corresponden. Siendo así, estaremos en condiciones éticas y legales para reclamar respetuosamente nuestros derechos, uno de los cuales es el de poder contar con todo tipo de asociaciones solidarias sin ánimo de lucro personal, reconocidas, protegidas y auxiliadas por el Estado. 

sábado, 16 de agosto de 2025

TODO LO PODEMOS


 

   Los creyentes cristianos, por sí mismos, es muy poco lo que pueden hacer; en cambio el Padre Eterno todo lo puede realizar. La clave está en que si el Espíritu de Dios mora en mí, entonces  “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil.4.13), “porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, POR MEDIO DE NOSOTROS, para la gloria de Dios.” (2-Co.1.20)

 

 

lunes, 4 de agosto de 2025

CRISTIANOS REALES

 

      Creyente “real” es aquel que cree en Jesús (Yeshúa) como REY dentro del “nuevo régimen del Espíritu” (Ro.7.6), es decir, la cobertura del sistema divino de gobierno integral (individual y colectivo, natural y sobrenatural, para esta vida y para “la otra”), denominado como “el Reino de Dios”. Quienes participan en este Gobierno se adiestran en colocar un pie en las dulces y agitadas aguas del océano de las teorías y las emociones, mientras colocan el otro en la áspera pero firme y segura superficie de la realidad.

   Para ser súbdito auténtico de este Soberano Salvador es necesario integrarse con los demás conciudadanos de esta “patria celestial”, pero no con la unidad representada por un bulto de naranjas, sino por la vital integración  del Cuerpo de Cristo, para consolidar y experimentar la justicia y el amor divino en hechos concretos en procura del bien común.